viernes, 4 de enero de 2013

El eterno retorno.

Antes de volvernos locos escribamos una salida a éste libro cíclico, 
el que termina con su principio, y empieza con su final.
Labremos perfección, maestría, supervivencia, revelación, revolución.
Haremos pilares con cincel.
Pilares de ideas paganas y luminosas para una puerta magnifica
que lleva a la liberación de éste mediodía sin fin,
a la gloriosa muerte,para no volver jamás.

Estamos en el umbral.¿De verdad queremos escapar?
Somos un mandala, un dibujo en el aire cuyos extremos surgen en las puntas
solo para volverse a adentrar.
Los incontables pétalos de una rosa,
la incesante marea que regresa todo lo que un día se robó.

Ésto es el eterno retorno.
Presentimientos.
Déjà vu.
Almas gemelas.
Miradas que se fugan y se encuentran.
Personas que llamamos con el pensamiento.
Responder el teléfono antes de que empiece a sonar.
Decir lo mismo,al tiempo exacto.
Karma.

Hemos estado aquí. Infinitas veces.
Infinitas veces vamos a regresar.
Entenderemos lo mínimo y recordaremos muy poco.
Desesperaremos, labraremos, escribiremos
y en el umbral dudaremos si queremos escapar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario